De qué se trata
El kobido viene de Japón y es uno de los masajes faciales documentados más antiguos. Se trabaja rápido, con ritmo y siguiendo un protocolo cerrado.
Las maniobras activan la circulación y relajan la musculatura de la expresión. La piel se ve después más fresca y más firme.
En cabina gusta precisamente porque el resultado se ve enseguida y la clienta no tiene ningún tiempo de recuperación.







