Qué distingue al masaje ayurvédico
La diferencia con un masaje clásico no está en la fuerza, sino en el ritmo y en el aceite. Se trabaja despacio, de forma uniforme y con aceite tibio aplicado con generosidad.
Las maniobras siguen el recorrido de los músculos y se repiten. Para la clienta eso crea un estado entre la vigilia y el sueño al que un masaje rápido no llega.
En cabina es una propuesta para quien no viene porque le duela algo, sino porque quiere desconectar. Ese perfil reserva con regularidad y es poco sensible al precio.







