Qué es la terapia craneosacral
Además del latido y de la respiración, el cuerpo tiene un tercer ritmo, muy sutil. Nace en el líquido que rodea el cerebro y la médula y se percibe en el cráneo, el sacro y la pelvis. La terapia craneosacral trabaja justo con ese ritmo.
El contacto es tan ligero que quien mira desde fuera suele pensar que no pasa nada. Para la clienta, en cambio, se nota muchísimo. A muchas les entra sueño durante la sesión y algunas se duermen.
En cabina es una incorporación muy agradecida. Tiene clientas con el cuello cargado, con dolor de cabeza después de jornadas largas de oficina o en un momento vital en el que un masaje fuerte sería demasiado. Para ellas está pensada esta técnica.







