De lo suave a lo intenso
Las técnicas se diferencian sobre todo en la presión que exigen y en el motivo por el que la clienta viene.
En el extremo suave están la terapia craneosacral y el drenaje linfático. Ninguna de las dos le pide fuerza y las dos valen para clientas a las que un masaje intenso les resultaría excesivo.
En el medio quedan el masaje ayurvédico y el relajante, los dos con aceite y con un ritmo pausado.
En el extremo intenso están el masaje tailandés con estiramientos y puntos de presión, el método Dorn sobre columna y articulaciones, y el modelado linfático, que une la fase de drenaje con una fase de moldeado.







